Hipólito no se debe quejar de Vargas Maldonado
Por Ramón Mercedes
Nueva York.-
El candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano (PRD),
públicamente se ha quejado amargamente de que el presidente de su
organización política no le ha endosado el respaldo político.
Hipólito
Mejía no se debe quejar de Miguel Vargas Maldonado cuando expresa que
“la historia se encargará de juzgarlo y el pueblo está observando su
actitud” al tiempo que resalta que lleva 10 meses esperando que el presidente del PRD se integre a la campaña electoral.
Pareciera
que ya no tiene esperanza de contar con el apoyo de Vargas Maldonado,
pues ha sentenciado que ha hecho todo lo que tenía que hacer y que la
gente no es boba para no entender que en la actitud del presidente del
PRD hay algo.
Y
es que Mejía se olvida de aquella máxima de que “una acción trae una
reacción”. Sencillamente eso es lo que está ocurriendo en el PRD ahora,
es una especie de merecida reciprocidad del presidente del PRD, con
relación a lo acontecido en el año 2008, cuando era el candidato
presidencial.
El
presidente del PRD le ha devuelto con la misma moneda que el hoy
candidato presidencial perredeísta le pagó en las elecciones
presidenciales del 2008, cuando Hipólito y su PPH no movieron un dedo a
su favor y se dedicaron a una especie de labor de zapa,
ofreciendo declaraciones destempladas en los medios, fuera de tono y
sisañosas, que en nada contribuyeron a la causa de Vargas Maldonado.
También
están gravadas en la memoria del pueblo las declaraciones de Mejía
durante las pasadas elecciones congresuales : “yo no salgo a hacer
campaña por gente que ganaron su candidatura haciendo bellaquerías, yo
saldré a apoyar solamente a mi gente”.
Es
un secreto a voces el hecho de que si Mejía logra alcanzar la
Presidencia de la República en mayo próximo, su objetivo siguiente sería
expulsar a Vargas Maldonado y sus gentes del PRD, como hizo con Hatuey
De Camps.
Con
un carácter manipulador o psicorrígido, el candidato presidencial
perredeísta siempre va por encima de lo razonable, lo lógico, prudente,
respetuoso, sincero, rompe la unión, coordinación y disciplina para
imponer su criterio a la mala y su voluntad por encima de lo establecido
en el PRD, “Ninguna Agenda, la Agenda la hago yo cuando me levanto, por
la mañana”, “no a la reelección y él dice que sí”.
La
mayoría de los altos dirigentes del PRD nunca estuvieron de acuerdo con
que fuera nuevamente el candidato presidencial del partido y su
elección ha sido cuestionada por las autoridades perredeístas, sumándose
algunos de ellos a su campaña por disciplina partidaria.
Debemos
recordar declaraciones de la doctora Milagros Ortiz Bosch, actual
vice-presidenta nacional del PRD y miembro del Consejo Consultivo
Presidencial, cuando pidió perdón a los dominicanos y solicitó al PRD
que también pidiera perdón al pueblo públicamente por las acciones del
PPH”.
Asimismo el
actual Director Técnico Nacional de campaña y ex presidente del PRD,
Ramón Alburquerque manifestó “Gobernar no es dedicarse a insultar y dar
boches. Cualquiera no puede ser presidente, ahora me doy cuenta”.
El
emblemático doctor Virgilio Bello Rosa en una ocasión también proclamó
“tendrán que pasar 20 años para que el pueblo olvide el gobierno de
Hipólito”, al igual que uno de sus voceros económicos Andy Dauhajre,
quien aseguró que siendo Mejía el candidato, el PLD gobernará por cuatro
años más.
Todo
lo expuesto, sumado a la percepción del pueblo de que Hipólito
significa retroceso, pobreza, narcotráfico, paralizar la tarjeta de
solidaridad, las farmacias del pueblo y el bono gas, quema de arrozales,
quiebra de bancos, cierre de periódicos y atropello a los periodistas.
Es la sentencia de que “quien a hierro mata a hierro muere”.

